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De cómo logramos conseguir nuestro terreno

Durante años, hemos buscado encontrar un lugar físico en donde poder
construir nuestra sede, sin embargo pasaban los días, los meses y los años,
y cada vez veíamos que nadie escuchaba nuestro proyecto.
Hace dos años nos propusimos encarar este tema con gran decisión y firmeza,
y decidimos invertir en un proyecto a mediano plazo, y a reorganizarnos como
institución. En ese tiempo también logramos implementar un sistema propio para
generar recursos económicos, y al hacerlo nos propusimos firmemente destinar
la mayor parte de eso para concretar nuestra futura casa.
Comenzamos entonces fundamentando nuestro pedido, y corroborando con la
realidad de nuestra ciudad por qué era necesaria la construcción no sólo de
nuestra sede sino además de a cuántas personas favorecería, para qué serviría,
qué servicios brindarías, cómo beneficiaría a la ciudad, cómo lo construiríamos,
quienes participarían, etc, etc; en síntesis otro proyecto específico y
también escrito acerca de lo que queríamos y cómo lo queríamos.
Así fue que llevamos nuestra propuesta a una entidad privada que nos escuchó
y nos exigía de manera tal que cada vez nuestro pedido se hacía más sólido y
sin fisuras, pero sin embargo el tiempo pasaba y aunque siempre estábamos a
sólo unos meses del traspaso o donación, o compra simbólica del terreno que
solicitábamos, nunca lográbamos concretar. En el medio, algunos de nuestros
"chicos" nos iban dejando.
Aclaramos que solicitábamos una donación o su similar, porque era el
camino que otras instituciones habían seguido con resultado positivo, pero
además porque el negocio inmobiliario de la ciudad nos hacía casi imposible
mantener tres posibilidades: compra de terreno, pago de sueldos, y conseguir
fondos para construir.
Luego de que este proceso ya llevaba más de un año, aparece el municipio
ofreciéndonos un terreno que de acuerdo a los números de la realidad era
demasiado pequeño como para llevar adelante el emprendimiento, y mientras
esperábamos la respuesta del terreno más grande, ofrecimos un plan alternativo
para esta nueva propuesta (seguramente algo que más adelante llevaremos a cabo).

Seguía pasando el tiempo, y cambiaban los actores que tenían que decidir
sobre la primera negociación iniciada; esto nos retrasaba nuevamente,
sin embargo al cabo de unos meses aparece otra vez el municipio ofreciendo
un terreno significativamente más grande, y a la altura de otras donaciones
similares ya realizada a otras instituciones. Esta vez si era la oportunidad
que estábamos esperando, y sin dudar aceptamos.
Para entonces, cada letra de lo que significa la palabra donación, estaba
suficientemente fundamentada como para que no quedaran dudas de que ACERCAR
había iniciado un proceso de fortalecimiento institucional.
Al día de hoy nos encontramos ante un nuevo desafío, y esto tiene que ver
encontrar a los inversores públicos y/o privados que nos ayuden a concretar la
idea de una institución fuerte, que se independiza de la dádiva, y que inicia
un nuevo camino en la dignidad de las personas con discapacidad; si a quienes
convocamos, logran visualizar junto a nosotros a que nos referimos, tendremos
un modelo de institución destinada a la atención de la discapacidad.
Como puede verse, no todo termina en haber conseguido un terreno, y
tampoco es tan fácil como suponer que se nos ha dado un terreno,
pues detrás de todo eso hay lo único que sabemos hacer: trabajar para ello.
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